Quiero agradecer a Magnetic Press por permitirme leer y reseñar Space Relic hunter, una novela gráfica de misterio y amistad.
Cuando vi las imágenes de Space relic hunter me trajeron recuerdos de Heavy Metal y Metal Hurlant, eso fue razón suficiente para querer leerla y la verdad que ha sido una muy buena decisión. Vamos con el guion, estamos hablando de aventuras espaciales, esta vez son en un futuro donde cuatro dioses han prohibido todas las religiones que no los alaban a ellos… en toda la galaxia, de ahí el surgimiento de estos cazadores de reliquias religiosas para coleccionistas, ricachones y gente que profesa otra a lo escondido. Tenemos dos protagonistas a los que se les une un tercero no por voluntad sino por requerimiento de un coleccionista que busca una reliquia en especial.
Sus acciones los harán encontrarse con la guardia religiosa de los dioses que los buscará para hacer un ejemplo de ellos, y no por buenas razones. De ahí sus aventuras nos llevarán a un par de planetas y razas de lo más variopintas. La trama está muy bien llevada, e incluso nos la cambian un pelín con un descubrimiento casi al final de la misma, que nos hace ver de lo que son capaces las personas —o dioses— para mantenerse en el poder y cómo esta revelación afectará a nuestros protagonistas.
Pero lo mejor de Space relic hunter es su ilustración, hecha con acuarela (no podemos decir si digital o a tintas) pero excelente y hace que las páginas sean verdaderamente atractivas. Las mezclas de los colores con la acuarela siempre es hermosa para nuestra percepción en especial en las partes donde la aguada mezcla los colores de forma aleatoria. Trataremos de ponerles un par aquí. Evidentemente esta novela gráfica es Europea, creemos que francesa aunque sus autores bien podrían ser Belgas y hemos quedado con ganas de buscar más de sus obras, por suerte en las páginas finales de la obra hay por lo menos otros veinte títulos de los mismos.
Space relic hunter cuenta además con un buen par de bocetos de los personajes y viñetas, un añadido que prueba la buena mano del ilustrador, y hablando de eso, algo bueno es que sus ilustraciones no abarcan dos páginas por lo que no hay que preocuparse por cortes. La trama está bien, los colores, personajes y paisajes también, el conjunto hace que sea un placer tanto visual como intelectual, la recomendamos en papel o digital. Vale la pena de aquí a la China.